martes, 16 de octubre de 2018

Questa mattina, 16 ottobre, c'era pure la regina.

"Questa mattina, 16 ottobre 1832, mi trovavo a San Pietro in Montorio, sul monte Gianicolo, a Roma, e c’era un sole magnifico. Un leggero vento di scirocco appena percepibile faceva muovere alcune nuvolette bianche sopra il monte Albano; un tepore delizioso regnava nell’aria, ero felice di vivere"

STENDHAL 
-Marie-Henri Beyle-


lunes, 24 de septiembre de 2018

Vuelvo a ser mayor

Es la 1 y media de la noche. Se supone que a partir de las 12.00 es mi cumpleaños. 

Hola soy Miguel y tengo 38 años (ufff)

Hola soy Miguel, tengo 38 años y escribo un discurso para un Embajador porque esta tarde se me ha ido la olla y mañana a primera hora tengo que entregar la propuesta. 

Hola, soy Miguel. Venga, un beso y felicidades. 



Me parece una ordinariez la gente que sube fotos el día de su cumple en redes sociales recordando al resto que hoy es su cumpleaños. Venga, otro beso. 

domingo, 15 de julio de 2018

Ciao amigo!

Vista desde el Monte dei Cocci 

Filofobia:

 "medo a enamorarse o trastorno social que hace que el individuo sienta estrés y ansiedad ante la posibilidad de una relación afectiva"

Cuando tuve mi primera relación con un chico, nunca pude imaginar que el motivo del porqué yo mismo boikoteaba mi cercanía a él, era un trastorno diagnósticado. Mi vida emocional continuó con relaciones en las que experimentaba la misma dinámica: una tremenda euforia inicial que se transformaba en pocos días en un rechazo absoluto hacia la persona que me había dicho "te quiero". El problema se hace mas grave cuando llevaba este mismo rechazo hacia los amigos que habían entrado en mi dimensión afectiva y yo prefería establecer espacios.

Durante los últimos años han sido muchas las personas con las que he compartido mi vida, dejando a un lado las parejas que nunca llegué a homologar, han sido muchísimos los amigos y amigas con los que he compartido, viajado, contado penas y alegrías... La Academia es uno de esos centros que permite convivir con perfiles inconexos y permitirte tiempo para construir una buena amistad. Este año he dado con un peril híbrido al que le he llamado varias veces "desfribrilador de la Academia" y con el que he superado la amistad para confundirnos. Recorrer Roma en coche o bici, descubrir alguna trattoria rara en la periferia romana, saltar como bandidos al Monte dei Cocci y sobre todo, llevarnos al límite y a los excesos con todo aquello que considerábamos "divertido". Hemos compartido 6 meses para fraguar una amistad que, en cierta manera, creo hemos dañado desde el momento en que a 48 horas antes de volver definitivamente a España, la llevamos a la cama para amanecer al día siguiente con cara de "esto no ha ocurrido". Considero bonito el dedicarle (dedicarme) un post para recordarlo ya que hacía años que no deseaba estar acompañado por una persona como me ha pasado con él. Me encantaría escribir mil millones de cosas bonitas con las que lo recuerdo ahora mismo, pero no sé el porqué no fluye la literatura. Quizás debería pararme aquí y dejar que la vida nos vuelva a presentar en otros contextos para poder seguir escribiendo sobre él. 


sábado, 30 de junio de 2018

Roma... todavía eterna.



El marido de la Rosi, el bar que me acogió nada más llegar a Roma, murió la semana pasada, y con él se me muere también un trocito de mi historia en Roma. El Porchettone, el restaurante que me ha acompañado en cenas y comidas ha cambiado de gestion, y con el cambio cambia también otro poquito de Roma. El bar Calisto, cierra durante tres días con el argumento “mal frequentato” e “pericoloso per la quiete pubblica”, y se cierra así también (cuando lo hagan de forma definitiva) un pedazo de mi historia en Roma. Nada es permanente, tampoco la ciudad eterna, y quizás por el cansancio acumulado durante las últimas semanas, no dejo de pensar y repensar que tampoco yo puedo ser permanente en esta ciudad. Es innegable el miedo que me genera el pensar fuera, en proyectarme en otro lugar cuando como me he podido recordar en otras ocasiones, "Roma se ha convertido en mi nueva zona de confort". Está claro que es mucho lo que he madurado y seguramente mi estímulo lo busco en el poder encontrar nuevos espacios en los que seguir madurando y salir de un espacio de trabajo y vida que me ha dado tantísimo. 

Se da la paradoja, también, que sumado al cierre o mutaciones de locales de ocio que frecuento, hace un mes tuve la oportunidad de encontrarme con el que había sido mi pareja y con quien no hablaba desde hace tres años. Tenía mucho miedo frente a ese re-encontrarse, seguramente no sólo yo tenía esa misma incertidumbre pero, sea por casualidad o destino, Flavio y Miguel se encontraron y no pudieron mas que darse un fuerte abrazo, quedar para comer y charlar desde lo más íntimo y cordial. "Es un claro cierre de ciclo" pensé, y todavía divago con la idea de que la resaca emocional no me deja ver con claridad... aunque la realidad es que: Ya está! ya pasó! Ya cerramos! Ya nos volvemos a querer pero de otra forma!. No sobra recordar que ha costado y mucho llegar a esa conclusión (que espero sea una conclusión) pero si reconozco que una vez nos hemos visto comprendo el porqué de separarnos y cómo eso me ha permitido descubrir una Roma que junto a él no lo hubiera hecho jamás. Es tiempo desde que entré en el 2018 para dar alas a nuevos proyectos amorosos, o al menos nuevas propuestas de las que uno no sabe cómo acabarán y... ahí estoy! embarcado en algo que no ha pasado pero tampoco sé cómo acabará, pero contento sabiendo que vuelvo a hacer el kamikaze con el amor (incluso si ahora, ahora mismo, lo veo como lo peor de este puto mundo y me da mucho miedo del "qué nos va a pasar?")

Necesito cambios, necesito hacer que la épica vuelva a entrar en mi vida y justificar cómo la estoy viviendo, necesito provocar estímulos por mí mismo sin que nadie me lleve a la catarsis, necesito más preguntas, necesito entender todavía más. Son 6 años los que llevo en esta ciudad y me encanta compararme con el Miguelito que llegó en septiembre del 2012, cuando cogí el autobús 81 y miraba fascinado la Basílica de San Giovani, me encanta pensar que hoy la vuelvo a mirar (en bici) como si fuera parte de mi casa, un espacio gigante donde me siento a pensar cuando tengo tiempo, como la Basílica de los 4 Santi Coronati que se ha convertido en mi plaza de pueblo cada vez que me siento a liarme un cigarro y ver turistas entrar y salir. 6 años en los que he conocido mucha gente, en los que he tenido, por momentos, la sensación de haber bailado con todos los chicos de esta ciudad, 6 años en los que he descubierto que me encanta comer pollo frito del "chicken Hut" de Stazione Trastevere, que también adoro la cerveza Peroni sentado en Circo Massimo, que amo salir a correr por la via del Mandrione... Ahora, necesito saber también porqué odio y amo esta ciudad para despegarme de ella, y a eso se llega asumiendo riesgos y sin olvidar una máxima que me gusta mucho decir a la gente: también los procesos son divertidos.





Me da mucha pena pensar en la energía que invierto motivando a la gente y olvidándome de hacerlo conmigo mismo. Me da mucha pena recordar las frases motivacionales que utilizo y que no sé aplicármelas a mi mismo. Es triste no reconocerme a mí mismo todos los logros que he conseguido y todo lo que "creo" he sembrado, y es justo ahora cuando necesitaría de esos estímulos que no tengo ni quiero reconocerme. De quién era Miguelito y porqué en su momento decidió dejar un trabajo fijo para experimentar, para aprender, para vivir y hacerse maduro en el terreno profesional y personal... justo ahora que no sé quién soy ni hacia dónde voy... me doy mucha pena. Bien es cierto que es sábado, son las 21.04 y estoy todavía en la Academia, haciendo tiempo hasta que acaba un concierto, el típico pringado que trabaja fuera de horario invirtiendo, una vez más, el tiempo en el trabajo porque seguramente me da miedo el tener tiempo para pensar en mí.

Mañana voy a la playa con Romina, una de esos orígenes romanos que perdí en un momento y vuelvo a recuperar después de un año de ausencia. Mañana será seguro más y mejor todo, o cuanto menos no escribiría este post con tanta negatividad. Mañana será otro día. 



miércoles, 28 de marzo de 2018

go with the flow

Hay veces que pienso que he construido mi zona de confort en Roma. Hoy, de camino al trabajo con la bici, me he encontrado a Guido (el novio de Alberto) también con Pierluigi Ferro (el chico simpático que enmarca cuadros y tiene un estudio muy cuqui en el Coliseo) y con la simpática rumana a la que le doy todo lo suelto que llevo en los bolsillos cuando la veo sentada pidiendo en la misma cera (hacía tiempo que no la veía, por cierto)... no sé si es algo que me da miedo pensarlo, pero lo que está claro que en una ciudad como esta, pararse en tres ocasiones a saludar en menos de media hora de camino quiere decir algo. Hay veces que pienso que me inquieta.

Recordarme (para un futuro muy mío) que llevo tres días experimentando nuevas experiencias, como aquella maravillosa de "sentirse pobre, muy pobre". El pasado sábado fui a una cena a la que fui como invitado, todo parecía normal... "una cena con nuevos amigos" pensé, hasta que me dijeron el dónde sería. Ya la zona de Roma me inquietaba, la sorpresa vino cuando me abrieron las puertas de la casa y... voilà! sorpresa! En mi corta/larga vida nunca había visto tan buen gusto combinado con tan buen bolsillo y que no voy a describir porque creo que será fácil recordármelo. Todo lo puedo resumir pensando que llevo 3 malditos días pensando en que en este país en el que la meritocracia no existe, y por el contrario se inventó la palabra nipotismo, todavía hay espacios que me sorprenden y me inquietan a la vez.

Hoy es miércoles, a las puertas de Semana Santa, y yo me dejaré llevar por lo que venga.

sábado, 10 de febrero de 2018

Hurgar en el pasado

"Volver a casa por Navidad" es una frase, una acción que gracias a la publicidad se ha convertido o desvirtuado, obligándonos a ver lo que somos, lo que éramos... y sin duda reaccionar. Para bien o para mal todo retorno tiene consecuencias, mayores o menores, y en mi casa volver a casa las navidades de 2017 ha sido una búsqueda en mis cositas allí aparcadas. Cordobilla es siempre un estímulo y en este caso he querido que sea una obligación al estímulo.

Estamos en febrero y podría decir que después de un mes no tiene sentido pensar en Navidad, pero sin duda fue el momento para empezar con algo nuevo. Más allá del "año nuevo, vida nueva" supuso el obligarme a mirar a mi futuro y iniciar con el proceso de desconexión al que desde la Real Academia de España en Roma tengo (necesito) hacer. Son ya casi 3 años los que he pasado admirando el Tempietto del Bramante, gozándome las impresionantes vistas, montando exposiciones o desarrollando actividades culturales pero sobre todo... aprendiendo de su directora, de mis compañeros y de los becarios que cada año la ocupan. Es tiempo para mí, no para cuidar los proyectos y personas que la habitan, sino para cuidarme a mí. Durante todo este período he aprendido mucho, demasiado, quizás no tanto como para pensar en el cambio radical que profesionalmente he dado por lo que es momento volver a España y pelear enfrentar las carencias que en algún momento dejé allí.

   En 10 días marcho a Madrid, ARCO Madrid es la excusa y sé que supone que voy a preguntarme el porqué de mi malestar estando en la capital, una explicación que desde la razón sé darme pero que la irracionalidad me la nublará... la mente es maravillosa! una cabrona cuando quiere ser cabrona y ARCO será uno de esos retos a los que me enfrento ¿qué porqué? Por la sencilla razón de que si lo estoy escribiendo, será porque yo mismo quiero que sea una cabrona.

Let's see!! Hoy es sábado, después de dos semana ininterrumpidas de trabajo, no me sale más que mirar el espacio que llamo habitación y donde no encuentro ropa limpia y si arrugada.

martes, 21 de noviembre de 2017

Pero cuánto tiempo más??

Y esa es la pregunta que vengo haciéndome durante las dos últimas semanas, que realmente es una pregunta constante, o al menos en mi vida, pero ahora creo que viene para quedarse.
Cinco años, no más Miguel, cinco años ya son muchos motivos para decirme que "Ahora, es tiempo de cambiar"

Llegué a Roma hace 5 años, y aunque no lo haya escrito lo suficiente, seguramente los cinco años más intensos tanto en lo positivo como en lo negativo. Ha sido para mí una máxima el aplicarme cada vez que estado bajón el argumento "Viajar, conocer, aprender en el extranjero" mientras mi país pasaba por años raros en los que quedarse implicaba no crecer... He crecido, profesionalmente principalmente y sólo me queda el ponerme una fecha, el decirme a mí mismo cada día y hasta el día que haga las maletas que es hora de pensar que el año que viene por estas fechas estaré preguntándome cosas desde otro lugar de Europa.


jueves, 11 de mayo de 2017

ufffff



Sólo es cuestión de tener tiempo para pensar... eso es lo que me falta y necesito en las últimas semanas. Tiempo para mí, tiempo para el diálogo conmigo... y ya está!

jueves, 26 de enero de 2017

... Por aquello de recordar-me...

El Director del Reina Sofía, el Director del MUSAC, Selina Blasco... He empezado el año intenso y fuerte en materia profesional, o cuanto menos responsabilidades en materia de gestión! El caso es que no ha parado la intensidad de trabajo y parece que me encuentro mas cómodo en mis tareas... digamos que al menos no me tiembla la voz cuando me enfrento a un pez gordo y me tengo que desnudar profesionalmente con mis conocimientos de arte frente a todo a aquellas élites del arte contemporáneo que hoy día, desde España, pueden dialogar con el resto del mundo.

Muchas veces me recuerdo en Cordobilla, jugando en una cabaña con Elías y Jose el serrano... hoy miro a los que siguen siendo mis amigos y me pregunto el porqué de la evolución de unos y otros, ni mejor ni peor, pero si diferente y así con todo el  siglo XXI que vivimos y que he tengo oportunidad de vivir. También me pregunto mucho (seguramente impulsado por el ego) qué pensarán de mi mis sobrinos y cómo verán mi vida dentro de unos años... lo que está claro es que no decidí seguir la itinerancia que me marcaba la vida y que, aunque muchas veces lleno de ansiedad, me sigo poniendo a prueba, me reto y me conozco un poco más... y así es el juego de la vida amiguitos! (imagino)

Ahora, camino de Bologna, en el tren y con un ratito para pensar en mí; o cuanto menos recordarme en un futuro qué ocurría con Miguel a principios de enero del 2017

sábado, 21 de enero de 2017


Recuerditos