martes, 10 de febrero de 2009

Toooooooooodo organizadito


Solo llevo cinco días en mi casa, y toooooooooooodo es tan sumamente organizado, previsible, establecido... que se agradece estar en casita. Y es que desde que mi madre dejó de tener las hormonas en plan "pandilleras", tooooooooooooooooooodo a cambiado en la Panadería. El despacho, sigue llenándose de conversaciones entre señoras, pero que a diferencia de cuando tenía 16 años... es tan agradable verlas!! Es inevitable pensar que tras dos añitos en Madrid, quizá sea yo el que ha cambiado.

Solo fué llegar, y Maruchi, no hacía más que visualizarme de arriba a bajo, estudiando y escaneando el más minimo gramo de grasa perdido, y preguntarme por la ropa sucia. Esa privilegiada mente, estudiaba a la par que hablaba conmigo cómo alimentarme... y lo consiguió!! vaya si lo consiguió: Garbanzos, desayunos con pan recién hecho, y cenas en un reñido mano a mano han conseguido desterrar a las ensaladitas o lo primero que pillaba. 

   Es fabulosa la energía que tiene; se levanta a las 4:00 y no hay quién la pare hasta la noche, cuando entre la tele o alguno de sus entretenimientos, puede quedarse dormida, como una niña chiquinina mientras habla contigo.

Y así han transcurrido los primeros días en mi pueblo. Deshaciendo maletas, organizando hermosas estupideces acumuladas, y alimentándome de madre, de sus comidas y sus conversaciones llenas de esa advertencia añadida que se les implanta nada más dar a luz y repiten constantemente "Te lo diiiiiiiiiiiije". Ella lo sabe decir taaaaaaaaaaaaan bien!!