martes, 13 de octubre de 2009

CAMBIO DE RUMBO?... CAMBIO DE PLANES??... CAMBIO DE IDEA?? ...CAMBIOS, CAMBIOS!!


Y de golpe y porrazo me veo metido en un pueblecito Alpino de cuyo nombre no sé si querré acordarme. Después de un verano... (creo que solo lo podría explicar con expresiones faciales) y tener que frecuentar a una señora a la que le pagaba 60 eurazos por sesión y sin penetración, me llega una llamada el día de mi cumpleaños, fecha en la que además de “año nuevo” todos nos proponemos un cambio vital, y me invitan a instalarme en Briançon. Con solo una cuatro días para organizarme; el coche, un nórdico gordito, el mac y yo, nos pusimos de camino... E VOILÁ!!


Un sitio donde las cuestas superan los los 80º de inclinación, la nieve promete ser dañina, y el ejercicio físico no es una elección, no hubiera sido jamás una decisión consciente, pero qué mas puedo pedir?:


  • Me llaman Monsieur

  • Me alojan y me alimentan

  • Puedo anticipar una segunda Erasmus

  • (….)


Sin contar todo aquello que entra dentro del género SORPRESA generalmente incluido en estos simpáticos packs.


Tengo que reconocer que los garçones y garçonas se están portando Très bien. Una vez roto el mito de que los franceses son estúpidos (por lo visto solo lo son los parisinos), todo ha sido ponerle una sonrisilla y escarranchar los ojos cada vez que no me entero de lo que me hablan, por lo que puedo pronosticar que los próximos dos meses seguiré con cara de camboyano hasta que consiga hacerme con el idioma.


Y si Mary Shelly consiguió adaptar un Prometeo moderno con Frankesntein, yo no dejo de verme como una Heidy postmoderna, y es que tiene un rollo tremendo el poder pasear por calles de pueblo, oler a cabra, y coincidir con gente conocida... los mismos placeres que en Cordobilla pero con un toque Grullé y finos patès (baratos por cierto... muy baratos!) Insisto; no es Tokyo, pero tiene mucho rollo!. Todo lo demás será cosa de espontaneidad... he visto a un par de Pedros ideales para el reparto, e incluso uno de ellos me ha dejado con una birra plantado, pero eso ya cuenta como otra historia.