martes, 19 de octubre de 2010

Des milles collines

Dentro lo poquito snob que viene a ser este viaje, y retomando la el periplo que nos llevará hasta Madrid de nuevo, nos hemos alojado en el Hotel "Des milles collines" otro oasis de esos donde descansan blancos mientras los negros velan por nuestro reposo. La película Hotel Ruanda haría un resumen de que ocurrió en este país, y mucho más preciso en este mismo lugar.

Ruanda, me atrevo a decir, es uno de los países más bonitos que he visto en toda mi vida; montañitas multiformes cultivadas hasta el su último centímetro vertical, un clima primaveral casi todo el año, y un verde potente inundándolo todo. Por otro lado; la gente! podrían ser el complemento perfecto, pero se han convertido en parte de la escenografía que Paul Kagame (manda cojones con el apellido) su presidente, ha decidido recrear a imagen de cualquier capital que pudiera encontrarse en Occidente, pero señores, y como diría Shakira "Esto es África", y estas cosas ocurren. El jueguito de un dictador que pone y dispone a su antojo, se compone de una interminable lista de imposiciones que todo ruandés tiene que cumplir para aliñar el bonito paisaje. Todo este orquestado juego de mentiras, consiguen callar otro de los grandes distintivos de Ruanda...

lunes, 18 de octubre de 2010


Podría ser el Brooklin, Missuri u Ohio, pero no!!... esta hermosura de niña la encontré en Freetown!!

jueves, 14 de octubre de 2010

R.D.C.


República Democrática de Congo

A diferencia de los otros países africanos que he conocido, a este pude llegar vía terrestre. Un viaje atravesando la selva de Ngunwue, enormes extensiones de campos de té, y acompañado por el personal variopinto de ese que se encuentra por las denominadas carreteras del continente negro. Salimos de Nemba, al norte de Ruanda; unas 8 horas de coche para llegar a la frontera del Sudeste del Congo, conocida como Ruzizi, y con carga histórica añadida, ya que ejerciendo de frontera natural está el enorme lago Kivu. Fue este, uno de los puntos calientes, por el que entró parte del mayor éxodo humano del siglo XX, con el genocidio del país vecino. También este lago cuenta con el dudoso honor, de ahogar los cadáveres de muchas de las víctimas de dicho episodio en 1994. La verdad; no sé como pudo ser hace 16 años, pero hoy día... es el coño la Bernarda! Se limita a dos militares, ametralladora en mano, que aunque sean poquitos intimidan; me dispará? Me estafará? Pasará de mi culo? Se rascará con el arma la espalda? A decir verdad, se limitan a “estar ahí”, viendo lo mismo que yo vi, pero con menos expectación: Africanas cargadas hasta los dientes y el niño anudado a la espalda, vendedores de “todo”, un coche con pescado atado al capó y retrovisores para que no les huela el interior... un escaparate del África del siglo XXI que te hace pensar; ¿en qué estarán pensando ellos?. Los blancos en cambio lo tenemos un poquito más difícil para acceder, nada que no se solucione con un soborno aduanero!

Y después de eso; 5 días en la República Democrática del Congo. Me hubiera encantado tener una historia que contar, pero tan poco tiempo en esta parte del mundo y visto el ritmo al que se mueven aquí las cosas, no da para mucho, aunque bien es cierto, que las sensaciones en cambio son incontables. Y es que, a pesar de que la prensa internacional no se haga eco de la auténtica realidad de este país, están viviendo en una guerra perpetua. Los cascos azules llenan toda la ciudad, las mujeres se han convertido en esclavas sexuales de los militares, y el resto de la población en cambio; hace su día a día, sobreviven y su saludo a cualquier blanco es un claro give me money. Quizá ni siquiera sean conscientes de qué es el coltan; “un nuevo material que causa furor en occidente, eso es lo que os está matando!!” me hubiera gustado responderle si me lo hubieran preguntado.
Teníamos pensado visitar gorilas, una de las pocas actividades lúdicas en el planing, pero la excursión se fue al garete por que la zona estaba ocupada por militares que días antes habían herido a gente que se acercó por allí. La gente huye de los poblados y la selva buscando refugio en las ciudades que han hecho multiplicar su población por tres en los últimos años, los niños se educan en una continua guerra-postuguerra de la que no salen, pero... La realidad de la prensa internacional es otra... La República Democrática del Congo, firmó su tratado de paz, y punto!! podemos olvidarnos!!

El día que soñé con Sigourney Weaver...


Imagino que será la excitación que me provoca estar en medio del paisaje ruandés, de lo impresionante de las colinas, o simplemente el mal de altura, pero el caso es que esta noche Dian Fossey ha sido mi compañera onírica. Visto que mi mente no sabe ponerle cara a la estudiosa de los gorilas, ha optado por la protagonista de la versión cinematrográfica de los 80 para que me acompañe. Y es que la tarde antes, el párroco sevillano que vive por aquí hace décadas, y muy cerca de donde ella estudiaba a la camada, estuvo contándonos historias de cómo se la invitaba a comer en la misión donde nos alojamos, y siempre llegaba borracha de whisky y tabaco. Supongo que el mitificar un poco más a la naturalista y mi carácter melómano le han dejado un huequecito en mi mente para que me guíe durante la noche.

Con la libertad que te permiten los sueños, ya podría haberme montado un botellón a whiskazo con la protagonista de Alien y el Macho Alfa, o haber optado por algo más lírico del tipo esperar junto a ella el mágico encuentro con los primates, pero... no!! he optado algo más tradicional y estándar; Recorríamos una adaptación postmoderna y un poco inventada, de los paisajes que vi desde el coche, durante los 60 kms que hay desde el aeropuerto de Kigali, la Capital de Ruanda, hasta la colina de Nemba. Sigourney encabezaba la marcha con paso rápido y yo le seguía, con algo de miedo y tropezándome con los ramajes del paisaje inventado. Sé que quería enseñarme algo, y que hablaba a la misma velocidad a la que caminaba... de qué hablaba? No he conseguido acordarme en todo el día, ¿qué íbamos a ver?, nunca lo sabré, por que como buen sueño, tuvo su final en el momento álgido. Ella ha hecho un parón, se ha asomado detrás de una especie de cortina vegetal de lianas y plantas, me ha hecho un gesto de silencio, acto seguido me ha invitado a asomarme, y a medida que me acercaba he empezado a escuchar un cántico polifónico raro que parecía ser lo que tenía que expiar al otro lado del manto verde... Eran gorilas cantando? Eran Arcade Fire experimentando nuevos sonidos? Nunca lo llegué a ver!!

Me he despertado despacito, escuchando cantar a eso de las 7 a.m. un grupo de ruandeses en la Iglesia que tengo al lado... triste paralelismo con la realidad, por que al abrir los ojos no había más que una mosquitera azul que me ha estado cuidando esta noche de la malaria, y una habitación vacía... Ni gorilas, ni Dian Fossey, ni Arcade Fire... nada!! Solo los cantos eclesiásticos, que se han fusionado en mi aventura por las colinas con Sigourney Weaver.

Tampoco tengo derecho a quejarme, mañana tenemos un descanso y vamos a recorrer la zona donde focalizó su estudio, y está enterrada. Una cadena de volcanes haciendo frontera natural con Burundi y Congo, que según dicen no tiene el menor desperdicio, y a los gorilas, los dejamos para cuando viajemos al Congo en no más de una semana... Soy un puto sonb... I Know!!

miércoles, 6 de octubre de 2010

Allí donde pude morir de calor


Los últimos cuatro días los he pasado en el Sur de Senegal, frontera con Guinea Bissau... Una zona verde, de ríos, y mucho más rural, bonito... creo... por que aunque suene lamentable, recordaré toda mi vida Ziguinchor, como el sitio donde el calor no me dejaba pensar. Ya podía estar sentado, bajo un árbol, bebiendo agua fresca o frente el ventilador; los más de 90% de humedad y el calor tropical, han sabido evaporar el poco peso de mis ideas. Cuando tu cuerpo parece que empieza a adaptarse, y uno imagina que puede habituarse, el organismo manda un nuevo aviso; Los músculos se relajan, no escuchas nada de lo que te dicen y tu cuerpo no deja de gotear sudor por cara, sobaca y espalda. Y lo peor de todo es que no hay momento para que toda esta parafernalia degenerativa te deje un ratito para armonizar tu cuerpo. Ya sea; ducha, piscina, o aire acondicionado... puedes intentar cualquiera de las múltiples formas de refrescarte, pero son inútiles!! El calor de Ziguinchor no deja tregua.

Podría ser peor, cuando salimos de Dakar, no hace más de cuatro días, se acabaron los suministros de Gas en la ciudad, y por ende... en todo el país! Es por eso que durante los últimos días, le han seguido los continuos cortes de luz y agua, a las provincias. Según dicen, estos cortes pueden ser constantes, pero hacía mucho tiempo que no se daban tanto y continuamente. Esta mañana; sorpresa!! no quedaba nada de gasolina en todo Ziguinchor... Hasta cuándo puede aguantar la ciudad con todas estas necesidades? Será uno de esos levantamientos populares africanos a los que nos tienen acostumbrados en los telediarios y que nunca sabemos cómo acaban? En cualquier caso, y aunque suene fuerte; yo temo mucho más al calor... al tremendo, inhumano y húmedo calor. Quizá solo sea por que no voy a tener tiempo para comparar y ver cómo se defiende una ciudad sin ninguna fuente de energía, pero imagino que más tiempo allí, habrían acabado con un Miguelito ahogado en una desidia y sudor tal, que le hubiera dado igual morir bocarriba cual lagarto.

En un ratito ponemos rumbo a Ruanda, 26 horas de aeropuertos, vuelos y salas de espera, y aunque parece que escapamos del declive Senegalés, no es más que el plan de rodaje... BENDITO PLAN DE RODAJE!!
Adios calor!!... Hola genocidio??

domingo, 3 de octubre de 2010

Dakar 3 de Octubre de 2010

El día que se supone que teníamos un descansito laboral, como buen Domingo que es, se empieza a ir al garete. Y es que no había más que viajar de Dakar, hacia el Sur del país, pero... una vez más, los tiempos africanos juegan con los sentimientos de los blancos. Aquí el tiempo, tal y como dice Kapuscinski es mucho más elástico, el africano no entiende el tiempo como algo que le marque el día. El Africano come cuando tiene hambre (y si hay!) y lo único que le mantiene para diferenciar las 24 horas son la noche y el día. Por tanto, el hecho de esperar no les supone ningún agravio, pero... ¿en qué piensan mientras tanto?. Mientras a mí me hierve la sangre, pensando las muchas cosas que no voy a poder hacer en un país que no conozco, y que me encantaría, sino deambular por un aeropuerto, donde por cierto hace un ratito también lo hacía una cabra.

En cualquier caso me viene fetén para escribir, y no olvidarme algunos detallitos del destino previo a Dakar; la malsonante, bélica y hermosa Sierra Leona. La llegada ya fue algo... oscura, fría, siniestra (Esto mismo decía Mila Ximénez de la Pantoja!) Llovía, se acababa de poner el sol y la policía y ejercito que controlaba los visados daba voces para meternos prisa en el tránsito, todo esto, sumado a la triste historia que le acompaña, no se presuponía un destino acogedor.
Tuve que esperar a la mañana para ver Freetown; la ciudad dibujada en colinas que suben y bajan, mucho verde y el mar bañando toda la costa. Joder, esta ciudad tuvo que ser impresionante antes de la guerra! Ahora tiene el añadido de un sky line con muchos edificios que solo mantienen la estructura, y es que a diferencias de las guerras a la europea con bombas cayendo desde aviones, aquí ejercito se limitaba a quemar todas las casas que no pagaban el dinero que se les antojase.... He dicho que el ejército se limitaba a eso??!! me equivoqué, también reclutaron a niños, los drogaron, les dieron un arma y les obligaron a matar a su propia familia, entre otras muchas lindeces. No se me da muy bien llorar, pero cuando la gente me contaba sus historias de guerra con esa frescura, como si no hubiese sido algo merecido, me hubiera encantado arrancarme con unos lagrimones para sufrir yo un poquino más por ellos.

Lo más terrible de esta ciudad arranca cuando se hace la noche. Niños y más niños durmiendo por la calle, tirados en el suelo, echados encima de las mesas que quedan vacías después de recoger el mercado, niños pegándose, sucios, intentando robarte, niños sin familia. Las niñas en cambio son más codiciadas y útiles para trabajar en la casa. Ya se hizo famoso este país (además por los diamantes que originaron la guerra) por los citados niños soldados, pero a estos además de ser adultos y el trauma psicológico, empiezan a levantarse y únicamente son distinguibles por marcas en el brazo. Está claro que entre las muchas cosas que destruye una guerra, el tejido social es una de las más difíciles de reconstruir. y en Sierra Leona queda muchísimo por hacer. Estos niños se han escapado de casa por que sus padres murieron durante el conflicto, o por que quedaron como herencia a los abuelos y estos mismos los rechazan. Hay historias más trágicas; Mohamed fue vendido por su familia, Ibarhim no cabía en su casa y se tuvo que ir... Y por más que intentara escribir lo que ellos me contaron, seria imposible sentir lo que han sentido esos chavales. "Los niños siempre nos calan más hondo" dije en un videoblog. Los niños en Sierra Leona, no son como los niños que conocemos.