domingo, 23 de junio de 2013

#resistanbul #occupygezi

Ahora llego a Roma, me meto en mi casa después de varias horas de viaje, me ducho, ceno algo, me acuesto pensando en todo lo que ha pasado, y... tristemente, seguramente con los días se irá perdiendo la sensación que tengo ahora, pero... Así funciona la vida!! En cualquier caso, y si para algo empecé este blog; era para recordarme de cuando en cuando, o cuando sea mayor, o cuando sea más mayor, que de vez en cuando me pasan cosas alucinantes, y siento un poquito más de lo que (lamentablemente) me gusta recordarme o valorarme en mi día a día, por lo que aquí estoy yo!! noche de San Juan, y en vez de estar haciendo  conjuros en una hoguera o invocando al amor, me he decidido a escribir antes de que se me pase el subidón.

Santa Sofía de Constantinopla, baños y te, danza del vientre, mezquitas, kebabs, el impero Otomano... son algunas de las cosas que podía asociar a Turquía y a Oriente Medio. Aunque suene a tópico (y yo soy mucho de topicazos) a partir de estos días sé que veré Turquía con otros ojos. Sea casualidad o sea el destino tenía que viajar por trabajo a Estambul, y sea igualmente por casualidad o destino, el viaje se suspendió por miedo a unas mediatizadas manifestaciones que estaban sacando a la calle a la población civil en Turquía. Lógicamente, con el billete y hotel pagado, y unas manifestaciones que pedían a gritos ser apoyadas YO NO IBA A PERDERME TAL PERCAL! Así que después de convencer a Erika para que me acompañase, allí estaba yo!! En la plaza Taksim, símbolo de las protestas con un cartelito en inglés que decía algo así como "España está con vosotros".





Y qué había en torno a mi? Gente!! y más gente; unos leían, otros miraban de pié a la eternidad sin hablar con nadie, otros tomaban el sol, otros colgaban carteles reivindicando cosas (estaban en turco, no las entendía, pero imagino que eran fabulosas) gente vestida con su uniforme de trabajo, gente que había dejado sus zapatos solos en señal de que estaban en casa descansando, gente cantando... gente y más gente! Sin duda el poder hablar con ellos, compartir sus días, su ira, sus deseos, han sido momentos que inevitablemente me han echo empatizar aún más con la causa, y sentirme ( visto que aun sigo siendo un español exiliado por un gobierno nefasto y autoritario) un civil más de los muchos que defendían sus derechos.


   3 días de protestas pacificas, hasta llegar el sábado y con ello la guerra. Sabía por los medios de comunicación lo que estaba pasando, pero quizá nunca me imaginé hasta el punto que llegaría. Así que a eso de las 7.00 p.m. y tras un par de avisos de la policía que desde el parque Gezi pedían el desalojo de la plaza, uno de los muchos chicos que había conocido minutos antes me dijo miguel run or you'll have problems right now. Agua a presión, gritos, piedras, máscaras de gas, y yo obsesionado con encontrar a un chico inglés (Steven) que había viajado solo y nos pidió permanecer juntos si se levantaba la policía... lamentablemente lo perdí, y no es por dramatizar pero fue el caos y el miedo lo que hizo que me soltara de su mochila :( y me dio muchísima pena no volver a saber de él.


Lamentablemente, y una vez pasado el jaleo volví a saber de Stevens... detenido y deportado!


Minutos después y ya escondidos en una de las calles laterales y sin poder salir de las miles de personas que había por allí corriendo o escapando de los golpes de la policía, un ángel salvador vino a hacernos conscientes del riesgo real de las cosas. Berk, un turco con bigote y flautista nos invita a Erika y a mí a meternos con él en el bar donde trabajaba y junto a 4 amigos suyos pudimos descansar y esperar a que pasara el jaleo. Una hora más tarde y cuando se suponía que todo estaba calmado y nosotros en la puerta del bar de Berk volvieron las cargas policiales y uno de los turcos tamaño Conan el Bárbaro me cogió y me llevó a bar por la fuerza, viendo cómo Erika se quedaba fuera (todo muy cinematográfico por cierto) y ahí empezó mi acojone!! me explican que no puedo salir por que empiezan a gasear la zona y efectivamente, encerrados en el bar, con la luz apagada para que no nos descubriesen y los niveles de tensión muy muy altos, la calle se empezó a llenar de gente corriendo entre humos blancos y mascarillas. Mi miedo (todo sea dicho) fue mucho mayor sin saber qué había sido de Erika y una vez que la calle parecía tranquila, junto con Berk (el salvador) salimos buscarla... ERROR!! los gases estaban todavía presentes aunque no se vieran y la garganta y los ojos quemaban mucho mas de lo previsto. Una más tarde llegó Erika, y se alivió un poco mi ansiedad.



   La aventura en Taksim, sin duda no acabó ahí: callejear guiados por Berk, conocer a la comunidad gay de Estambul, fue otra de las cosas que no se me borran de la cabeza, una doble pelea a la que se tienen que enfrentar. Transexuales, homosexuales y bisexuales, que me contaron y vi como ponían alma y su propia vida para defender y defenderse, y frente a lo que pudiera pensar cualquier homófobo, el colectivo con más coraje y valentía de los que pude ver allí... Grandes! muy grandes!!




Pasear guiados por Berk y una cerveza en un barrio donde se reunía la gente joven para hablar de la próxima acción fue como acabó mi noche de protestas en Taksim, para  finalmente volver a Kadikoy (el barrio donde dormíamos y siempre custodiados por el fabuloso Berk) con la sensación de "¿Qué coño ha pasado?" y hoy, casi 24 horas después sigo preguntándome, qué coño ha pasado y qué coño está pasando en el mundo, siempre con la sensación de que he hecho (aunque solo sea un poquito) algo por el mundo.



lunes, 3 de junio de 2013