jueves, 29 de enero de 2015

Roma: qué te he hecho?!!

En una película de género "moderno" y atmósferas tristes quedaría genial: Un simpático expatriado que vive en Roma, con la decadencia de su tranvía y la gente desayunando capuccino y croissant, mientras el simpático expatriado escucha música tapado por un gorrito y chaqueta de tienda de segunda mano... sin expectativas, con cielo gris, con 134€ y sin vistas a cobrar pronto... Un fotograma fantástico para empezar una historia; pero la realidad es otra, es la mía, y no gusta para nada ni es nada moderno.


Me doy cuenta que únicamente utilizo este blog para contar cosas tristes, o lo utilizo únicamente solo cuando estoy triste, pero es ahora así como me siento y quiero desahogarme... no quiero hacerme mas preguntas. Y es que es duro cuando uno no ve expectativas, cuando te has formado y trabajas cada día para que tu vida sea un poco más fácil y si de algo me puedo sentir orgulloso es de el que he sido valiente y no me retirado en mi objetivo de ser feliz, aunque eso implique el tener que moverte de tu casa, viajar y renunciar a muchas de las comodidades que me ofrecería un contrato en "cualquier cosa" y viviendo el camino fácil. La realidad es que miro a mi alrededor y veo toda una generación esparcida repartida por el mundo: amigos, compañeros de Universidad... todos dispersados por una geografía sin criterios de selección: solo de supervivencia.

Al menos hoy me he dado cuenta y he visto claro una cosa, después de comprobar que no me han cogido en un curso de Project Manager que había solicitado aquí y mientras me montaba en el tranvía, escuchaba música y vestía una chaqueta de segunda mano: No quiero vivir en Roma!! Seguramente sea algo que tenía claro hace bastante tiempo, no es nada nuevo, pero ahora mis fuerzas y energías se van a centrar únicamente en trabajar y focalizarme en "volver a mi casa" o cuanto menos irme de aquí. Colombia, Singapur o simplemente volver a España que es lo que realmente deseo... Joder vida! qué difícil nos lo estás poniendo!! 

lunes, 5 de enero de 2015

Querido pasado 2014



   Es la noche de reyes y no tengo ánimo para salir de la manta en la que estoy envuelto y quitarme el pijama. En parte imagino que este cuerpecito gitano mio no da más de si, y bien viene una semanita de dolce far niente para enfrentarme a lo que me viene a partir del viernes. Bien podría tomármelo como reto, volver el viernes y enfrentarme a Roma como un nuevo objetivo del que salir fuerte y glorioso, encontrarle las mil cosas positivas... pero más allá de todo eso... lo único que me da es pereza! Y reconozco que el hecho de volver no es más que el amor y tener pareja, y que no quiero hacerme más preguntas porque me conozco y acabaría cuestionándome de más.

Y ahora es cuando se supone que uno hace balance del año, propósitos y bla bla, bla... Muere mi abuelo, nace mi sobrina, y en ambos casos yo sin poder venir a España. El trabajo no deja de ser precario y mal remunerado (algo que me frusta mucho más de lo que quisiera. También he aprendido a vivir en pareja (con sus luces y sus sombras), pero seguramente lo que mas me ha hecho replantearme mil cosas ha sido el haber pasado 7 meses viviendo en la angustiosa Malta. Por todo ello, y mas que no me acuerdo, estimado 2014 te voy a dar un anodino 7 de nota, que es un número que mi amiga Nico y yo nos gusta poner a las cosas que ni frío ni calor.

Y por lo demás, imagino que solo me queda pedirle al nuevo año que sea bueno conmigo, o cuanto menos que me deje ver las cosas con mas claridad y me espabile cuando me vea bloqueado, que lamentablemente son muchas las veces. Así que, con este brevisimo resumen de los últimos 365 días, solo me queda esperar que los reyes magos me traigan muchas cosas, aunque hay que ser sinceros y no he sido para nada bueno este año y por tanto digno de carbón... Pero ha merecido tanto la pena!!! Adiós 2014