sábado, 30 de mayo de 2015

Chipre, Chipriota, Eurovisión, aceite de oliva bueno... y poco más

Lo bueno de viajar a un sitio del que conoces poco o muy poco, es que todo es fresco y novedoso! Interesante, casi frenético... Siempre y cuando tu mente esté dispuesta a verlo así y no a atarse pensando cosas que no te llevan a ningún lado. Pues bien; tristemente, aunque conocía "poco" o "muy poco" de Chipre, me he sentido como uno de esos cruceros que paran en muchas ciudades por menos de 24 horas y después vuelven al barco a la hora prevista. Mi cuerpo si, estaba aquí, mi mente en cambio nunca lo sabré.

Hay estudios que dicen que el humano tienen una media de 600 pensamientos cada día. A mí generalmente me gusta compartirlos con alguien, y por suerte o desgracia, he estado tan solito que el destino me ha obligado a buscar un nuevo mejor amigo con el que desahogarme y a quien querer. Nikolau, un gato que a cambio de un poco de mortadela me ha hecho compañía todos los desayunos en el hotel y compartido mentalmente una media de 500 pensamientos matinales... imagino que los 100 restantes los distribuía a lo largo del día. Este es mi pequeño tributo, o mi manera de recordar en un futuro cómo me sentía. 

Son las 4:45 a.m. y estoy en el aeropuerto esperando a abran la puerta de embarque; imagino que volver a Roma, empezar un nuevo trabajo, cambiar un poco de aires... harán bastante más agradables esos 600 disparos diarios.

αντίο Κύπρος