domingo, 21 de febrero de 2016

Cicciolina ayer 


Cicciolina hoy :)



miércoles, 17 de febrero de 2016

Quando il pene diventa pena


   Eso me ha dicho hoy Paola, la limpiadora italiana y maravillosa de la Academia "Quando il pene diventa pena". Desde el primer día es mi mas fiel amiguita allí: le puedo contar, me puede contar, se desahoga y yo lo hago con ella, y así desde hace 8 meses nos hemos convertido juntos en un equipo. Bien es cierto que ella pasa ahora mismo por un período peor que el mío, pero.... justo para eso están los amigos!

  La verdad es que hablar de lo que le está pasando a Paola me hace sentir un imbécil cuando lo comparo con mis penurias, pero visto que este es mi blog recordatorio, me doy licencia para que al menos cuando lea esto en un futuro me sienta todavía aun peor y empiece a hacer ese ejercicio de "desdramatizar". Y es que durante los últimos ocho meses han pasado muchas cosas, pero en materia sentimental quizás las más bizarras y dolorosas. Es lo que tiene cuando el amor se acaba, y se mezcla con: rencor, redes sociales y el descubrir que había estado compartiendo mi vida con un dependiente emocional... OJO! que decir "dependiente emocional" no es ningún insulto, mas bien ha sido el diagnóstico que me ha ayudado a entender el porqué iba mal nuestra relación y los riesgo que corría, ya que sin saberlo... SORPRESA! me ha convertido en un coodependiente emocional que todavía hoy, en muchas ocasiones, se pregunta "¿Hice mal? ¿Debo sufrir por haber perdido lo más importante de mi vida?" Sea como sea, hoy estoy lúcido y sé que esas dos preguntas se responden con un rotundo "Miguel: hiciste y has hecho lo mejor!!" lo cual no quita que mañana me levante con el pie izquierdo y piense que lo que estoy escribiendo hoy no es más que un cúmulo de tonterías.

   La contradicción y el haber nacido para la duda, para el caos, el por qué, la pregunta constante, el Intentar responderme, cuestionarme, errarme, acertarme y ¿aceptarme?... soy una joyita! Si a todo eso le sumas que las formas que mi ex (me encanta decir que tengo un EX) no han sido lo mas mínimo acertadas; todo ello se convierte en un cocktail maravilloso para que la vida me ponga otra vez en esa situación en la que me haga plantearme dos mil cosas sobre mí y sobre dónde qué estoy haciendo con mi vida. Reconozco, que han sido meses duros, que aunque se supere cordialmente, siempre me va a dejar una vivencia de la que he aprendido, mala o buena, una vivencia para la que hasta ahora no tenía recursos y ahora no sé si sentirme orgulloso o triste.